En la portada de este número ondea la bandera de la Nación de Refugiados, creada por la artista siria Yara Said para representar a la delegación de atletas que, en los Juegos Olímpicos de 2016, no podían competir bajo la bandera de sus países de origen. Inspirada en los chalecos salvavidas y en la línea del horizonte —símbolos de esperanza y supervivencia—, la obra evoca la experiencia de quienes pertenecen a naciones sin Estado o a minorías desplazadas por los efectos del nacionalismo étnico.